
Cada familia es un mundo, dicen.
La mía habita en uno bastante tenebroso.
Después de 22 años de convivir con estas personas todavía no las comprendo. No entiendo los mecanismos que usamos para comunicarnos, y menos, por qué siemrpe todo temrina como el carajo.
¿Acaso no se aprende nada de la convivencia?
Me pregunto cómo se supone que uno arme una vida fuera de su primer hogar, si en él todo se complica tanto. Si a veces no se respesta ni la libertad de expresión, y mucho menos, al prójimo.
Más de una vez he sentido que los que me criaron no saben quién soy, y que yo sé muy poco de quienes son ellos.
----------------------------
Cuando conozco a alguien nuevo procuro tomarme el tiempo para encontrarle las mañas, los gustos, los puntos débiles también...y en algunas ocasiones creí llegar a conocer a algunas de esas personas.
Pero el tiempo me demuestra lo díficil que es conocer verdaderamente a alguién.
Y cómo no va ase dificil, sí ni siquiera puedo predecir los movimientos de la mujer que me parió.
Sí apenas puedo controlar los mío, tras largos esfuerzos por ser más racional.
----------------------------
Me parece que me fuí un poco al carajo. Siempre tiendo a delirar, mucho más cuando ando medio cabroneada y las situaciones me rebalsan. Ahí empiezo a filosofar...pero creo que no estoy apta para eso, aún!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario